lunes, 8 de febrero de 2016

Nomofobia


"La nomofobia es el miedo incontrolable a salir de casa sin el teléfono móvil. El término, que es una abreviatura de la expresión inglesa "no-mobile-phone phobia", y fue acuñado durante un estudio realizado por la oficina de correos británico encargado al instituto demoscópico YouGov para estimar la ansiedad que sufren los usuarios de teléfonos móviles".


Hace unas semanas mi móvil se cayó. Ya había pasado más veces pero había salido indemne del asunto hasta ese día, cuando la pantalla se rompió en mil pedacitos. Cayó precisamente de ese lado, del de la pantalla, y recuerdo que me agaché deseando con todas mis fuerzas que no se hubiera roto... Pero se rompió.

Podía usarlo aunque no veía muy bien; pero al segundo pequeño corte que me hice decidí que no, que no podía ser que fuera tan dependiente del móvil como para arriesgarme a herirme por ello. Así que me despedí de mis grupos de Whatsapp, y lo apagué.

Ese día estuve rara toda la tarde. Coincidió, además, con que teníamos averiada la línea del teléfono fijo así que estaba completamente desconectada del mundo. Probé a funcionar con un teléfono viejo de esos que se guardan por si acaso, pero no acerté, así que me resigné. Me parecía escuchar el sonido del móvil a todas horas...


El martes (lo confieso) me levanté con un nudo en el estómago, como nerviosa, pensando que no iba a tener teléfono móvil probablemente en toda la semana (me había comprado uno nuevo por Internet y aún no había llegado). Llevé al pipiolillo a la Escuela Infantil explicándoles que me llamaran al del trabajo si pasaba algo y mientras iba camino de la oficina, me vino a la mente ese término que había descubierto unas semanas atrás en clase de inglés: nomofobia. Eso me aterraba... ¿Realmente podía llegar mi dependencia hasta ese punto?

Llegué al trabajo y, cuando me quise dar cuenta, era ya la hora de salir y ya no tenía ningún nudo en el estómago.

Mi querido y yo siempre dejamos nuestros móviles en la entrada de casa, lejos del alcance del pipiolillo. y en un sitio céntrico de tal forma que cuando vamos de una habitación de la casa a otra pasamos por allí y siempre miramos a ver si hay novedades. Llamadme maniática-probablemente lo sea-pero nunca jamás le dejamos jugar con el móvil lo primero por las ondas que emite, y lo segundo porque no creemos que sea algo adecuado para él en la edad en la que está.

Total, que como se dice me voy por los cerros de Úbeda, cuando llegué a casa y llegó la hora de jugar, descubrí que era posible jugar sin interrupciones. Sin decir ni una sola vez al pipiolillo "espera un segundo cariño que mamá está mirando una cosa".  Disfrutando solo de él y yo. Y me sentí bien. Me sentí liberada.

El miércoles salí de casa feliz, mirando a mi alrededor. Re-descubrí el placer de mirar a mi alrededor cuando caminaba en lugar de ponerme al día con los mensajes. Sustituí instagram (ya sabéis que es mi red social preferida) por el mundo real y las cosas bonitas que tiene. Esperé los semáforos paciente mirando como el resto de las personas vivían absorbidas por su teléfono móvil. Jugué con mi pequeño de nuevo sin interrupciones, sin esperar mensajes cada minuto, sin revisar la pantalla en busca de novedades.

Mi liberación duró hasta el viernes por la tarde, cuando llegó mi nuevo móvil. Puse mi tarjeta y ¡vòilá! De repente ya volvía a tener todas esas conversaciones. Y todo volvió exactamente al mismo punto que el lunes, antes de la catástrofe.

Es una sensación extraña. Una contradicción:

♥ Me siento bien cuando no puedo tener el móvil (por ejemplo porque está estropeado como en este caso). Me siento más libre y más consciente del mundo real.

♥ Sin embargo cuando tengo el móvil operativo, no puedo dejar de usarle. Porque me gusta estar comunicada y enterarme de las cosas que pasan... Y porque, haciendo honor a la verdad, creo que ha llegado un punto en el que es adictivo.

Desde entonces me estoy planteando muchas cosas al respecto. No quiero, me niego, a que el móvil me genere tanta dependencia. No quiero dejarle de lado, pero tampoco deseo que sea un elemento protagonista de mi vida.

¿Os habéis sentido alguna vez así? ¿Cómo es vuestra relación con los smartphones? ¿Me contáis vuestros trucos para que el móvil no se adueñe de mi vida? Agradezco todo tipo de consejos :)

Feliz lunes 


28 comentarios:

  1. creo que nos pasa a todos igual!! y más cuando tenemos nenes pequeños y los dejas en algún sitio mientras vas a trabajar!!! Como hacíamos antes de esto? Esta sociedad consumista no sé donde nos llevará...!

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    1. Completamente...! Me da miedo reflexionar sobre ello...

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  2. Y yo que al leerlo he pensado que era fobia a los nomos y me he preocupado. Pues yo el otro día me lo dejé y ni me enteré, aunque en realidad suelo llevarlo en silencio así que...

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    1. jaja, afortunadamente los gnomos me dan igual! Qué suerte la tuya que no tienes nomofobia... ;)

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  3. jjj, yo soy muy dependiente del movil, pero la verdad que ahora si estamos en un restaurante lo tengo en el bolso, si voy por la calle, al no ser que me suene o quiera sacar una foto no lo saco, y en casa, lo puedo tener en la habitación y no mirar para él, pero muchas veces es con el que comparto las movidas del blog, pero creo que lo tengo bastante controlado... y a mis hijos no se lo dejo nunca, llevo siempre papel y boli en el bolso y es con lo que se entretienen cuando estamos tomando algo... saludines

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    1. El pipiolillo papel y boli no porque aún es peque, pero vamos, móvil no!!!

      En comidas y eso nunca le saco del bolso, me parece una falta de respeto. En realidad no considero que tenga nomofobia pero sí un poco de adicción...

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  4. Ay madre!! que pensé que ibas a hablar de gnomos de jardín o algo así jajajaja
    Cuando empecé a leerte, me recordó totalmente al ingrato día en que por tener las manos llenas de historias al ir a abrir el portal el móvil hizo plof y se fue al suelo en las mismas circunstancias que el tuyo. Ese instante en que no se oye ni una mosca, una gota de sudor imaginaria recorre tu frente, y una música que en realidad solo está en tu cabeza hace...chanchan aggg te entiendo perfectamente porque fue horrible!!
    Pero en mi caso por tener que soltar la pasta en una pantalla nueva, porque el móvil tenía un mes!!!!!!!!
    A mi el móvil no me abstrae, vamos que hay domingos que ni me acuerdo de encenderlo, porque yo todas las noches lo apago. Voy por la calle, y aunque tengo cuenta de isntagram no me acuerdo de hacer fotos, me acuerdo cuando ya me he ido del sitio XD soy un caso....
    Animo que se puede salir!!!!!!

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    1. Yo también le apago por las noches! Me parece una costumbre muy sana. Y a veces salgo sin él, pero en este caso me dio un noséqué... jejeje

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  5. Por cierto, estoy contigo en lo de los niños. Nenúfar tiene cuatro años y no lo toca para nada. No me gusta. Y hace un mes la hemos empezado a dejar jugar a juegos del pc de esos de maquillar a Elsa y cosas así, pero tampoco me gusta

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    1. Eso me pasa a mí... Sé que las tecnologías están presentes en nuestra vida pero me cuesta mucho dejarle!

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  6. Yo lo vivo como tú, contradicción total. Ains, qué difícil encontrar ese sano equilibrio... ;)
    Muas!

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  7. Uyy yo me siento identificada con lo que explicas, pero hace tiempo que el wathsapp lo tengo en silencio, porque me agobia mucho, es que esto de que tengas que contestar como al momento no va conmigo. En cambio en temas de mirar cosas del blog, estoy todo el rato dale que te pego en él. me siento adicta, sip. aunque reconozco que selectiva... pero muchas veces me lo he planteado, que esto no puede ser... hay que pasar más. Un beso!

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    1. Para mí la adicción está en instagram y el whatsapp; los grupos los tengo silenciados porque si no, no trabajo! jjeje

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  8. De mi vida no se adueña fijo porque en menos de un mes se me han caído dos por el WC y aquí estoy como si nada xD No sé cuando compraré otro, es que me da rabia, pero para recibir llamadas lo necesito. Tengo manos de mantequilla jajaja

    Besos

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    1. jaja, un antiguo muy antiguo móvil mío cayó también por el WC. Cosas que pasan! jejeje

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  9. Yo creo que tengo nomofovia ,, llego a quédame un segundo sin móvil y siento que le puede haber pasado algo a alguno de mis niños y yo no sé. ,, la verdad es que no puedo vivir sin el ,,aunque debería ya que es muy in así o en nuestras vidas ,, te felicito que hayas podido sobrevivir sin el jaja

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    1. Sí! Pero he vuelto al mismo punto que antes del incidente...

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  10. Ayy los móviles! Hace más o menos un año me pasó lo mismo que a ti, mi móvil murió y tuve que esperar una semana hasta comprarme otro. No fue tan malo, más que el whatsapp lo que más penita me dio fue la cámara de fotos y el instagram, me encanta, jajaja. La verdad no me considero adicta al móvil, y es una suerte (: Lo llevo siempre a clase, pero hay días que ni sale de la mochila desde que lo meto en casa hasta que vuelvo, ¡casi siete horas!

    PD: Me parece muy bien lo de no dejarle el móvil al peque, ver a niños de un año en el carrito y jugueteando con el móvil de sus padres me pone mala! ):

    Un besazo y... disfruta del nuevo móvil, jajajaj (;

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    1. Yo es que las fotos procuro hacerlas siempre con la reflex! Si las hago con móvil es únicamente por compartirlas, así que no las pierdo porque otros las tienen... Jejeje

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  11. Yo estoy igual igual que tu María. Si no tuviera a la peque (y encima con su epilepsia) estaría más tranquila. Pero no puedo estar sin el.

    Besotes!

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  12. Yo lo vivo igual que tú, siempre pendiente, sin separarme de él. Y esa angustia cuando no tienes batería, que parece que te falta algo en las manos. Yo voy dándome cuenta de que así no puedo estar, cada 10 minutos mirando la pantalla, con el móvil a cuestas donde vaya...
    De acuerdo contigo en no dejarle el movil al peque, tienen muchisimas otras cosas con las que jugar, mucho más estimulantes, ya tendrán tiempo de usarlo.

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  13. Me pasa lo mismo... Estoy feliz sin él, pero si lo tengo...

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  14. Me pasa lo mismo... Estoy feliz sin él, pero si lo tengo...

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  15. Pensaba que no tenia esta fobia...pero veo que no, que no podré vivir sin el!
    Y mira que muchas veces salgo de casa sin el móvil, y ni lo hehco en falta. Pero que no pueda utilizar instagram, o hacer fotos cuando no llevo la cámara...me muerooo...jiji!
    Pero tienes mucha razón, seguro que el momento que no lo tenemos disfrutamos mucho más de nuestra gente.

    Besitos!

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