lunes, 2 de noviembre de 2015

#corresponsabilidad: la conciliación empieza en casa

Mucho se habla de conciliación con las empresas (acertadamente por supuesto), pero yo creo que en casa también nos queda mucho para llegar a la conciliación. En la mayoría de los casos que conozco (en realidad en todos), aunque en una pareja trabajen los dos fuera de casa, la responsabilidad de la casa recae en la mujer y los hombres ayudan. Por eso hoy voy a hablaros de una parte de #mividanoespinterest, de una faceta bastante personal, de la organización en mi casa. Hace tiempo que quería hacerlo y el otro día leyendo esta entrada en el blog No soy una drama mamá me lo recordó.

Mi querido y yo trabajamos los dos a tiempo completo fuera del hogar, pero en mi casa no conciliábamos (y no hablo únicamente desde que nació el pipiolillo, esto ocurre desde que empezamos a vivir juntos como pareja). A ver, no me malinterpretéis, mi querido ayudaba, pero la responsabilidad de la casa y el niño era mía. Por supuesto yo le decía “Querido, hay que poner la lavadora” ó “Querido, hay que hacer la comida de mañana” ó cualquier otra cuestión relacionada, él lo hacía y sin protestar. Pero él no sabía que había que hacer la comida, no sabía que había que poner la lavadora, no sabía que había que llevar al pipiolillo a la revisión del año. Puede parecer una tontería, pero el resultado de todo ello era que al final yo me cargaba con la mayoría de las cosas del hogar y con todas las responsabilidades.

¿Y sabéis lo más grave de esto? Que me he dado cuenta de que él no era el único culpable de la situación. También yo tenía parte de culpa, que quería que todo saliese bien, estuviera hecho cuando yo quería y como yo quería. Que estaba actuando como la criada de la casa sin que nadie me lo hubiera pedido.

Así que este verano me planté. Me di cuenta de que estaba actuando de forma incoherente y traicionando todo lo que había defendido siempre sobre la igualdad de tareas. Me di cuenta de que le estábamos dando un ejemplo horrible a nuestro hijo. Me di cuenta de que cada vez tenía menos ratos para mí porque me tiempo era consumido enteramente por otros. Y me planté.



Durante mis vacaciones de agosto, de visita en el #pueblitobueno, mientras el pipiolillo jugaba con sus abuelos y podíamos disfrutar de un buen rato sin interrupciones, le dije a mi querido que teníamos que hablar y le expuse la situación. Nunca había querido hacer un calendario de tareas porque  pensaba que había que ser flexible, pero decidimos probar. Y así repartimos las tareas del hogar, que quedaron más o menos así:

♥ Yo me ocupo de mantener el baño limpio; él de bajar la basura y todo lo de reciclar;

♥ Durante la semana uno se ocupa de la cocina (cocinar y mantenerla limpia y recogida) y otro se ocupa de la ropa (lavar, tender y recoger el tendal) y de mantener limpias las zonas más utilizadas (salón, recibidor y habitación del pipiolillo); nos vamos cambiando los roles cada semana para que así los dos hagamos de todo;

 El fin de semana uno plancha y otro hace la limpieza general, y estas actividades también las vamos cambiando cada semana;

♥ Puesto que él tiene un trayecto en coche largo hasta el trabajo y sin embargo yo tengo al lado tanto mi lugar de trabajo como la Escuela Infantil del pipiolillo, yo me ocupo por las mañanas de vestirle, darle el desayuno, preparar sus cosas, llevarle y recogerle. Por las noches él le baña y le da el biberón;

 La compra la hacemos juntos los viernes por la tarde; tenemos en la nevera una libreta para apuntar lo que se va terminando y la lista la hace el que tiene que cocinar la semana siguiente.

Y aclaro, ocuparse de poner la lavadora significa que él solito se tiene que dar cuenta de que hay que poner la lavadora; yo no tengo que decirle “querido, hay que poner la lavadora”. ¿Cuál era mi miedo? Que al final tuviera que estar yo continuamente recordándole todo… ¿Cómo lo solucionamos? Sé que no lo compartiréis, que os horrorizaréis… Pero lo hemos solucionado con un sistema de multas. Sí, de multas. En el caso de que alguno de los dos no cumplamos con nuestra responsabilidad, tenemos que pagarlo. Cada uno ha elegido la multa que quiere "pagar".

¿Y por qué os cuento esto? Porque nos va FENOMENAL. Así, en mayúsculas. Llevamos ya dos meses con este reparto y ¡por fin! siento que en mi casa conciliamos. Un par de multas después, por fin siento que hay corresponsabilidad y no ayuda. Por fin veo luz después del túnel, y siento que esto ha beneficiado también a nuestra relación de pareja… Y eso que aún nos quedan temas pendientes, como por ejemplo, ¿adivináis quién prepara las cosas del pipiolillo cuando vamos a pasar el fin de semana fuera? ¿Quién sabe que hay que comprarle ropa o calzado? ¿Quién se ocupa de hacer el cambio de armario o de poner las etiquetas a la ropa del pipiolillo? Si habéis respondido en vuestra mente “tú misma”, sí, habéis acertado, yo misma. Pero espero poco a poco ir aprendiendo a delegar también en eso. Porque creo que la mejor forma de enseñar es el ejemplo, y espero que el pipiolillo sea un gran hombre que comparta la responsabilidad de la casa con las personas con las que viva. Siempre.

Creo que es un tema controvertido porque parece que no gusta hablar mal de nuestras parejas… Pero yo no considero que sea hablar mal de él, mi intención es sacar a la luz un problema que veo que no ocurre solo en mi casa, sino también veo que ocurre en casa de nuestros amigos y familiares… Esuna situación de “ayuda” masculina, no de “corresponsabilidad”. 

El otro día en clase de inglés, qué cosas, hablábamos de esto, de cómo ha cambiado la sociedad desde hace unos años. En la época de mis abuelos todos tenían claros los roles: la casa para la mujer y el trabajo fuera de casa para los hombres. Todos -hombres y mujeres- sabían lo que tenían que hacer y lo que se esperaba de ellos. Ahora que ambos tenemos que hacer ambos trabajos parece que nos cuesta salir de nuestros roles antiguos y estamos confundidos… Y no solo ellos. O al menos así lo veo yo.

¿Qué pensáis sobre el tema de que nos cuesta salir de nuestros roles? ¿Conciliáis en vuestra casa (existe realmente corresponsabilidad)? ¿Cómo repartís las tareas del hogar?

Me gustaría mucho conocer vuestra opinión al respecto, ¿abrimos debate? Estoy deseando leeros.

Feliz lunes festivo, feliz semana 

9 comentarios:

  1. Pues a mi me parece absolutamente necesaria la conciliación en el hogar. Afortunadamente mi chico ha sido conciliador desde que vivíamos juntos, cuando todavía no teníamos a la peque. Hoy día, de hecho, es él quien maneja la casa y tiene más responsabilidades porque la peque tiene mucha mamitis y no me deja vivir. Así que organiza lavadoras, recoge y guarda la ropa, limpia... no hay que decirle nada. Todo sale de él.

    Vuestro método me parece lo más normal. Seguro que así ambos os sentís más liberados.

    Un abrazo!

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  2. Temazo!!!! Yo ahora estoy en paro, así que se supone que el peso del hogar recae sobre mi. Pero cuando trabajábamos los dos, teníamos reparto de tareas. Reparto que yo cumplía con tesón y el se pasaba por la raja. Partamos de la base de que mi marido se ha criado en un ambiente "sucio". Vamos que lo que el ha visto es que su madre no la clavaba, y su casa estaba sucia (con mayúsculas) así que conmigo vio el paraíso antiácaros, pero aún así, el es relajao, por lo que ha visto siempre....puede ser...
    El se escuda en que no quiere ser esclavo de la casa, jaja, me meo de la risa, es una excusa como cualquier otra para hacer las tareas deprisa y corriendo. El te cuenta que no hace falta planchar la ropa, y que el como cree eso no plancha....y al final en la calle cuando le vean con una camiseta toda arrugada la gente que pensará? que chico tan poco aseado? nooooo!! pensarán...que guarra su mujer que no le plancha la ropa!!! machista si, pero real como la puta vida misma.
    Yo mantengo una pelea constante desde hace unos diez años, pelea que como tu bien dices por ahí, en tu caso al contrario, en la mía afecta a la pareja negativamente of course, porque pasarse las tareas por el forro significa que yo tengo que ir por detrás mejorando lo presente, y eso me quema.
    Lo de las lavadoras, recoger ropa, cambio de armario y tal...pues como en tu casa, que deben ser cosas que se hacen solas.......y la ropa aparece en el armario dobladita ella sola.
    Lo conseguiremos María!!!!!!!!

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  3. Temazo que has sacado, yo te aplaudo a seis manos vamos, que te hayas plantado desde ya, si esperas 10 años entonces ya ni modo. Las multas? pues no, mira no me horrorizan, si eso sirve me parece fenomenal. Creo que así si que puedes conseguir un hogar como un bálsamo, donde estes deseando llegar y donde los dos podéis ser supercómplices en todo porque los dos conocéis como funciona todo en vuestro nidito.
    Besote!!!!!

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  4. Pues si que es fundamental la conciliación desde casa. Yo en ese aspecto tengo algo de suerte y mi marido es tan tan tan marujo que es él quién se ocupa un poco de hacer buena parte de las cosas y de organizar, gestionar etc, asi que no tengo queja.
    Vuestro método me parece perfecto y haces muy bien en plantarte ya, que luego estas cosas si no se solucionan desde el principio no se solucionan nunca.
    Un beso.

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. MUY BUENA IDEA!!! Tengo que reconocer que tengo muuuucha suerte con mi maridito y el no "ayuda", él hace, que es de lo que se trata y a veces más que yo y eso que no me tengo por floja. Y no me vale la excusa de que no saben porque es lo que han vivido. Mi marido es el único chico en una familia de dos hermanas y una mamá que lo adoraba. Saber no sabía, pero ha querido aprender, que es lo importante.
    Lo mejor lo que has hecho, un problema, una solución. Hay que hablar.
    Lo de la conciliación familiar en el aspecto laboral, ya es otro cantar. Pero esto merecería un capítulo aparte.
    Un besazoo

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  7. me parece una gran reflexión porque como dices la realidad es que suele ser dificil el tema de la corresponsabilidad y yo también confieso que en la mayoria de los casos es por mi culpa.
    Tengo que decir que yo vengo de una familia donde las tareas estaban repartidas y por ejemplo yo nunca vi a mi madre haciendo la limpieza de la casa, eso era cosa de mi padre.
    Ahora también intentamos que las tareas estén repartidas, pero la realidad es que al final creo que cae siempre más la balanza de un lado que del otro.

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  8. Por sí puesto que hay que lograr conciliación y no ayuda.. Yo lo veo una tarea titánica .. Mi marido está muy malacostumbrado y no se sí cambie ..en mi casa toda la responsabilidad cae en mi .. Desde que falta una ampolleta o alguno de los niños necesita un útil escolar .. Yo he vivido tratando de que mi marido " ayude " sólo eso .. Y eso el lo encuentra " mucho" .. Yo le digo todo ,pero no se le ocurre nada . Yo hago mil cosas mientras el sólo una .. Yo he vivido dando la batalla con esto y no lo he podido lograr .. El sólo " ayuda" y bien " poco" ..es difícil amiga cambiar un hombre que ha sido criado de manera machista .. Yo trato de no ser así .. Pero estoy repitiendo el mismo patrón de mi abuelita .. Con la diferencia que yo al igual que tu trabajo .. Me parece genial tu idea de corresponsabilidad y de las multas .. Te felicito por haberlo logrado .. Te falta poco ..
    Buhhhhhhh yo lo veo imposible ..con mi marido .. Tendría que cambiarlo jiji .. Pero con 5 niños bien difícil jajjaja ..

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  9. Muy bueno tu sistema. Al fin y al cabo son nuestra pareja, no son niños. Yo comprendo que él "no supiera" que había que poner la lavadora, a mí me pasa con las tareas que generalmente no son cosa mía, por eso está bien que cada uno sepa de qué debe encargarse ;)

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