lunes, 21 de septiembre de 2015

Sobre mi parto no respetado

Han pasado más de 14 meses y aún me sigue doliendo. No pensaba hacer una entrada contando mi parto...  #mividanoespinterest, pero me gusta que mi blog esté lleno de cosas bonitas y enseñar todo lo bonito que me rodea. Y sin embargo esta semana, leyendo el libro Mamamorfosis (click aquí para leer más información sobre este proyecto), no me sentí sola. Mi herida duele, pero me doy cuenta de que hay más mamás en mi caso y, de alguna forma, me he sentido acompañada y comprendida al leer experiencias similares a la mía. Y por ese motivo he decidido contar yo también lo que me ocurrió el día de mi parto, porque quiero que a las mamás que vivan mi experiencia -que espero que sean cada vez menos- se sientan acompañadas.

El día 2 de julio de buena mañana expulsé el tapón mucoso y prácticamente al momento comenzaron las contracciones; eran contracciones espaciadas y muy soportables, así que le dije a mi querido que quedase en el trabajo sin problema y vino mi hermano a hacerme compañía hasta la hora de comer. Recuerdo que fuimos de compras y también estuvimos jugando a la wii... Llegó mi querido, comimos, mi hermano se fue; e hicimos lo que haríamos cualquier día normal en casa...

Nos fuimos a la cama; yo no podía dormir, daba vueltas y vueltas y empecé a cronometrarme las contracciones que cada vez eran más seguidas. Para no despertar a mi querido, me levanté y me fui a la habitación de mi pequeño con la pelota de pilates y estuve leyendo cuentos y contándole que parecía que la hora se acercaba y pronto podríamos vernos; que tenía muchas ganas de verle... Fue un momento que recuerdo como precioso.

Sobre las 2 de la mañana tenía contracciones cada 10 minutos más o menos así que, tal y como me indicaron en las clases de preparación al parto, desperté a mi querido y nos fuimos al hospital. Y ahí empezó todo...

Me vio una matrona, no recuerdo su nombre, pero ya para poneros sobreaviso la llamaremos malamatrona. No dejó que mi querido entrase conmigo, me hizo un tacto y me dijo que estaba dilatada de 4 cm. La enseñé mi plan de parto donde tenía detallado que quería un parto de mínima intervención. Le miró (sin mucho detenimiento) y me dijo:

- Uy, pues si quieres un parto de mínima intervención mejor que te vuelvas a tu casa y aguantes allí todo el tiempo que puedas, porque aquí enseguida metemos mano.

Me quedé un poco fría, pero no pensé que lo llevarían a término. De cualquier forma ella, por protocolo, me envió a monitores. Allí me vieron la gráfica, y una ginecóloga me hizo otro tacto y determinó que me quedara ingresada. Malamatrona puso mala cara cuando me vio volver, de hecho hizo algún comentario del tipo "Ahh, ¿pero vuelves por aquí?". No me podía quitar de la cabeza lo que me había dicho pero... ¿Y qué iba a hacer yo? La ginecóloga dijo que me quedase, yo me sentía más segura en el hospital (soy mamá primeriza)... ¿Por qué tenía que volverme para mi casa?

Nos llevó a mi querido y a mí a una habitación... Lúgubre, fría, aséptica completamente. Ni siquiera había un asiento al lado de la cama para el acompañante. Me indicó que me tumbara y allí me quedé, aunque yo había pedido moverme libremente en mi plan de parto. No lo cuestioné, fue culpa mía, quizá el momento... No lo sé. Serían más o menos las 4 y media de la mañana.

Al cabo de un rato quería ir al baño. Tuve que llamar a una auxiliar para que me ayudara porque estaba conectada a una máquina... Muy incómodo todo. No podía evitar pensar en la bolsa que tenía mi querido (sentado en la otra parte de la habitación donde estaba el asiento), con mi mp3 y la música, con mi pelota de pilates... Pero no dije nada, no reaccioné.

Al rato volvió malamatrona, quien me hizo otra revisión y determinó que no estaba dilatando bien. Habría pasado... ¿Una hora u hora y media desde que llegué a la habitación? No cteo que mucho más. Me explicó que me iba a romper la bolsa y a poner oxitocina. Se me pasó por la cabeza mi plan de parto... Pero nuevamente no protesté. Qué tonta fui, no protesté, no pregunté más... Me dejé llevar.

En el momento en el que la oxitocina sintética empezó a hacer efecto en mi cuerpo, las contracciones se hicieron muy fuertes. Sentía que deliraba cada vez que llegaba una, tumbada en la cama y agarrada a la mano de mi querido. Hasta ese momento el dolor había sido muy soportable pero ahí cambió todo. Así que después de una lucha interna le pedí a malamatrona que me pusieran la epidural.

Tardó un rato en venir y me llevó a otra habitación, lejos de mi querido. Yo tengo pánico a las agujas, muchísimo miedo; se me pararon las contracciones de la tensión queme producía ese momento. Malamatrona me explicó como tenía que colocarme y me pidió que me relajara; no podía hacerlo... No encontraban bien el sitio donde me tenían que pinchar, no hacían más que aplastarme la barriga al intentar doblarme la espalda y me pincharon varias veces. La anestesista me informó de que me habían pinchado mal y tenían que volverme a pinchar para quitarme parte de la anestesia. Malamatrona me pedía que colaborara más, que había más mujeres esperando y no podían estar conmigo toda la noche... Yo hacía lo que podía, lo intentaba, pero realmente no sabía cómo podía relajarme... Después de mucho rato con ellas, me enviaron a la habitación. Me pusieron tanta anestesia que no sentía las piernas. Serían apróximadamente las 7 de la mañana.

A las 8 se despidió malamatrona por el cambio de turno y se presentaron Tamara y Alicia, matrona y residente del turno de día en el hospital respectivamente. Dulces y amables, estuvieron con nosotros ya hasta el final.

Con la epidural no sentía nada de cintura para abajo. Ya no tenía los dolores de las contracciones así que mi querido y yo estuvimos hablando del momento, de nuestro pequeño... Sobre las 12 Tamara y Alicia me presentaron al jefe de ginecología del área de maternidad y al residente, que vinieron a explorarme; yo entonces no sabía lo que significaba, pero el pipiolillo estaba mirando hacia mi ombligo en lugar de mirar hacia mi espalda, lo que dificultaría el parto vaginal y por esa razón las matronas le pidieron a los ginecólogos que vinieran.

Me quitaron la oxitocina pero tuvieron que volvérmela a poner porque no dilataba bien. A las 17:00, con 9 cm de dilatación y el cuello borrado (es decir, no había dilatado completamente) me llevaron al paritorio a empujar en el potro. Seguía sin sentir las piernas, absolutamente nada.

Empujé, lo intenté... Pero mi pequeño no salía. Me dijeron que tenían que hacer una cesárea de urgencia, Les pedí que se quedara mi querido conmigo, que le dejaran ir al quirófano... No le dejaron. Me dijeron las matronas que ellas me acompañarían, me sentí mejor al saber que estarían cerca de mí.

Llegué al quirófano, me pusieron los brazos en cruz. Tenía al anestesista a mi lado. Se presentó el equipo y procedieron con la cesárea. Yo lloraba en silencio mientras cortaban mi piel pensando que lo importante era que mi bebé estuviera bien, y mientras escuchaba a los médicos y enfermeros hablar. Entonces oí a la ginecóloga (creo) pidiendo por favor que la llevaran algo... No se lo llevaban, empezó a gritar que era urgente; nadie lo encontraba. Ella decía que estaba encajado y que lo necesitaba ya, pero no lo traían. Yo no lloraba ya en silencio, no podía parar de sollozar, tenía tanto miedo por mi bebé...

Por fin, en lo que me parecieron años (supongo que solo algunos minutos) lo llevaron y consiguieron sacar a Alejandro. No le oía llorar, preguntaba por él... El anestesista me decía que no me preocupara pero, ¿cómo no me iba a preocupar? Se habían llevado a mi bebé, no lloraba, no le había visto... Fue el peor momento de toda mi vida, los minutos más largos, lo recuerdo como algo horrible. Sola, en la camilla, llorando pensando que mi hijo no estaba bien.

Y de repente vino hacia mí Alicia, la residente de matrona, con él en brazos. Me dijo que estaba bien, que le diera un beso. Y le vi, y era tan bonito, tan precioso.., le di un beso fugaz, una caricia con mi cara... Mi pequeño, mi vida... Y se le llevaron.

Se le llevaron a la unidad de neonatología. Según la ginecóloga me explicó mientras tenía aún la herida abierta, había habido un problema con la cesárea porque el bebé estaba encajado y por eso le habían tenido que reanimar y se lw llevaban a neonatología para comprobar que no hubiera lesiones.

Me cosieron mientras lloraba y lloraba, y no paraba de llorar. Y me llevaron a la sala de recuperación de la cesárea sola, llorando. No dejaron pasar a mi marido conmigo, aunque en ese momento me alegré porque pensaba que estaba con nuestro hijo.

Alicia, la residente, vino a verme. Me dijo que había ido a ver a Alejandro y que los pediatras decían que parecía que estaba bien. No os podéis imaginar lo que agradecí esa visita para decirme eso. Seguía preocupada, pero al menos durante un momento me sentía acompañada y un poco más tranquila.

Al cabo de un rato dejaron pasar a mi marido, saltándose el protocolo. Parece ser que no dejan pasar a nadie... Cosa que no entiendo porque yo lo último que quería en ese momento era estar aislada. Me pedían que durmiera... ¿En serio pensaban que era capaz de dormir? ¿Sin saber que mi hijo estaba bien?

La visita de mi querido me animó muchísimo. Me dijo que había visto a nuestro bebé, que estaba bien, que solo le tenían en neonatología por descartar que hubiera problemas porque parecía que todo estaba fenomenal. Que no me preocupara; le veía tan tranquilo que me tranquilizó a mí y el resto del rato estuve más tranquila. Fingí que dormía mientras escuchaba la conversación banal de las auxiliares que estaban allí...

Después me enteré de que mi querido estaba bastante alterado y que mis padres le pidieron que por favor se calmase para entrar a verme porque yo necesitaría calma, que no podía entrar en ese estado.

Por fin me llevaron a mi habitación. Ese fue otro shock: no había nadie esperándome (nadie les había avisado de que me iban a llevar) y me dejaron allí sola completamente, sin barriga, sin bebé, sin familia... Llorando otra vez. Les supliqué que por favor me dejaran subir a verle a él, a mi bebé. Se lo imploré, lo necesitaba tanto... No me dejaron, me dijeron que hasta la mañana siguiente no me podía sentar y por lo tanto no me podían llevar. El protocolo, decían.

Lloré otra vez con mis padres cuando me dijeron lo guapo que era mi bebé, que le habían visto mientras le subían a neonatos en el pasillo. Lloré cuando mi querido me trajo una foto. Lloré cuando me decían que él lloraba desconsolado en su cunita de metacrilato solo y yo no podía consolarle. Lloré cuando me explicaron que le darían un biberon y que no le iba a poder alimentar yo. Lloro ahora mientras lo escribo aquí.

Sobre las 10 mi querido me dijo que había hablado con los neonatólogos, que él estaba bien pero que iba a pasar la noche en observación y por la mañana me llevarían. En previsión a esto se quedó mi madre conmigo y mi querido se fue a casa para estar al 100% al día siguiente cuando pudiéramos estar con nuestro hijo.

Yo no podía dormir. Mi madre me pedía que durmiera para estar descansada pero no podía. A medianoche llegaron unas auxiliares con una cunita... ¡Me traían a mi bebé! ¡No me lo podía creer...! Estaba todo estupendo y me dijeron que me le pusiera al pecho que al final no le habían dado nada de comer. Le tumbaron a mi lado, le di el pecho y comenzó a comer... Después de vivir la peor experiencia de mi vida, llegó la mejor...

En esos momentos, esos días... Ni siquiera me paré a pensar en que no habían respetado mi plan de parto. Es posible que aunque malamatrona no hubiera hecho lo que hizo el resultado hubiera sido el mismo (cesárea de urgencia), pero es algo que nunca sabré. Lo que sí estoy segura es que no respetó mi deseo, no respetó mi parto y no respetó el nacimiento de mi hijo. Cuando fui consciente realmente de esto ya había pasado más o menos un mes, y ya no tenía ganas ni quise poner una reclamación. Me equivoqué, tenía que haberlo hecho.

Después la gente te viene con sus bienintencionados comentarios "bueno, cesárea, mejor, así se le ha quedado la cabeza cónica y está más guapo" "Bueno, mujer, lo importante es que tanto tú como él estáis bien... Quédate con eso" "Tampoco es para tanto, ¿qué más da que nazca de una forma u otra?" "Mejor, ¡te evitas los problemas de los puntos!"

Pues señores, señoras, sí que importa. Por supuesto, por supuestísimo, lo más importante es que mi hijo esté bien. Eso es lo que más me importa, y doy gracias por haber tenido a unos profesionales fantásticos que nos ayudaron a los dos. Tengo que decir que tanto la ginecóloga como la matrona vinieron a vernos al día siguiente a preguntar qué tal, a interesarse por nosotros, a explicarnos todo otra vez... Solo tengo buenas palabras para ellos (excepto para malamatrona obviamente). Pero para mí es una espinita que tengo clavada en mi corazón; porque no pude parir a mi hijo, le fallé (y por mucho que me dicen que no piense eso no puedo evitarlo, porque lo siento así). Porque no respetaron mis deseos. Porque nada sucedió como había imaginado... 

Tiempo después leí el libro "Tú eres la mejor madre del mundo" de José María Paricio, quien dedica unas palabras para las mujeres que han pasado por una cesárea. Y me sentí comprendida por fin. Porque la cesárea es una operación quirúrgica. Porque los primeros días no pude atender a mi hijo porque ni siquiera podía sostener los brazos. Porque cada vez que me miro al espejo y veo la cicatriz recuerdo que no estuve a la altura.

Porque me sentí sola. Porque no comprendo como puede haber protocolos en los que no dejan compañía a la madre a la que acaban de arrancar a su hijo de las entrañas. Porque no entiendo protocolos en los que alejan al papá. Porque no entiendo porqué no pude ver a mi hijo, aunque fuera tumbada en una cama. Creo que los protocolos son desalmados.

Las chicas de Mamamorfosis me han dado esperanza. He leído experiencias como la mía que de mujeres que después han tenido una segunda experiencia maravillosa. Y me han dado esperanzas para que yo también pueda vivir esa experiencia... Aunque sé que eso nunca va a borrar lo que pasó y que esta espinita la voy a tener clavada siempre.

Y esta es mi historia... Y la escribo mientras mi pequeño duerme y mis lágrimas caen porque aún hoy, más de 14 meses después, no he cicatrizado esa herida. Supongo que haya mujeres que hayan pasado por cesáreas y las haya dado igual; me alegro por ellas, pero no fue mi caso.

¿Cómo fueron vuestros partos? ¿Habéis tenido alguna experiencia similar?

Feliz semana 


32 comentarios:

  1. Yo también quería un parto lo más natural posible, pero al retrasarse tanto y tenerlo que inducir cerca de la semana 42, todo se fue al traste. Sin embargo, no guardo mal recuerdo de esa fase, porque mi marido siempre pudo estar conmigo y sobre todo, nunca perdí a mi bichilla de vista. Normal que llorases tanto si se te explicaban tan poco las cosas. Creo que los profesionales a veces se deshumanizan al ser esta su actividad cotidiana y pierden de vista a importancia de la empatía con la parturienta.

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    1. La verdad es que creo que tuve mala suerte con la primera matrona, porque después sí que sentí empatía y cariño... Afortunadamente no todos los profesionales están deshumanizados ;)

      Yo creo que el estar acompañada es fundamental para sentirte bien en esos momentos...

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  2. Ay querida mía....sabes que hemos dado a luz en el mismo hospital y te cuento una cosa? creo (obviamente habrá muchas pero hija que casualidad....) que la primera matrona que nos atendió fue la misma malamatrona, porque a mi también me trató fatal.
    Cuando a mi me metieron para adentro, también fue sola. Entiendo que en la sala de PT no dejen estar a nadie porque allí hay muchas chicas...vale. Pero cuando te meten en los box de dilatación....en fin....después de un rato si que los dejan entrar pero ese primer momento te lo tienes que currar tu a pulso. Recuerdo según entré, la malamatrona me mandó desnudarme y yo, entre las contracciones y el pedazo volumen que tenía no podía quitarme los leggins, si mi marido hubiese estado allí, me podría haber ayudado, pero no, la señorona vino a vociferar que por qué no me había desnudado ya....ay señora.....porque no puedo????????
    A mi al contrario que a ti, cuando me pusieron la epidural, me llevó una enfermera y fue un ángel, de echo recuerdo lo que me dijo perfectamente: ay pobre, te ha tocado el bicho (malamatrona). Y supongo que esa señora no solo era desagradable con las parturientas...por lo que decía aquella chica seguramente sería una compañera horrible.
    Luego igual, con el cambio de turno llegaron chicas nuevas, yo al contrario que tu no recuerdo su nombre. Pero recuerdo su sonrisa de ángel, igual que la enfermera anterior, y recuerdo como me daba la mano mientras me rajaban.
    A mi la espinita que se me ha quedado es que cuando sacaron a la peque, me la enseñaron pero no me la acercaron para darla un beso. Pero supongo que el echo de verla, y ver que estaba entera y sana....me bastó. Yo sabía que la llevaban en brazos de su padre, pero si, yo también me quedé en esa sala oscura de reanimación, aunque yo me quedé sopa creo que antes de salir del paritorio (después de 26 horas de dolor imagino que ya no había más fuerzas que me sostuvieran).
    Se que tu dolor, es tu dolor y que ninguna palabra de consuelo habrá para sanarlo. Sólo te diré lo que pienso yo cuando me veo la cicatriz...pienso que es una huella visible que dejó mi hija en mi, que siempre estará ahí para recordarme su paso por mi cuerpo. Que si hubiera sido un parto vaginal, aunque es lo normal, yo no tendría esa "huella" de la que te hablo. Pero claro, yo no lo veo como un fracaso, ni como haberla fallado, yo lo veo como la feliz consecuencia de un parto que de otro modo no habría terminado bien ni para ella ni para mi. Salimos triunfadoras...aunque sea por otro lado....XD
    Lo que no me puedo creer....es que alguien te haya dicho que te ahorraste los puntos!!!!!!!!!! en serio???????????????? pero si es muchísimo peor la cesarea virgen del camino seco!!!! Primero: te dan más puntos. Segundo: tienes toda la pared abdominal abierta!!! las mamas de cesarea tardamos muchísimo más en recuperarnos....en serio, no se como se le ocurrió a nadie decirte eso.....en fin...
    Un abrazote enorme super mama!!!

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    1. Sí, muy fuerte pero me han dicho esas cosas...

      Tienes toda la razón en lo que me dices y supongo que tengo que intentar cambiar el chip y yo también verlo como la marca que dejó mi pequeño en mi cuerpo; no puedo evitar sentir que le fallé y, de hecho, tengo muy presente que si no hubiera sido por la cesárea (solo tengo palabras de agradecimiento a todos los profesionales que me atendieron allí) probablemente ni él ni yo estaríamos hoy aquí.

      Muchas gracias por escribirme esto... ¿Quién sabe? Igual sí que nos atendió la misma matrona. Recuerdo cuando leí tu parto en el blog, quien me iba a decir a mí que íbamos a compartir experiencias...

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  3. Jolín, no sé si serán las hormonas o qué, pero también me he puesto a llorar; no sé como puede haber gente así (me refiero a malamatrona, por supuesto) la vocación o no la tienen o la han perdido, pero deberían saber que en esos momentos estás indefensa y vulnerable y deberían tratarnos con respeto.

    Yo (recién estrenado el tercer trimestre) aún no he escrito el plan de parto, pero también pretendo que sea lo más natural posible, que igual llego allí y la cosa cambia, pero prefiero no pensar en eso.

    Y a ver si la cosa cambia y respetan lo máximo posible los planes de parto, que no somos vacas ¡leñe!

    Ahora a disfrutar de ese pequeñajo, que seguro que está ya enorme, muchos besotes

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    1. Ya verás como todo va a ir fenomenal!!! La mayoría de las personas que trabajan en la sanidad son unos profesionales estupendos, espero que a tu garbancito y a ti os toque una matrona del amor y tengas un recuerdo precioso de ese momento :)

      Un besote para los dos!

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  4. Respecto al primer parrafo diré (aunque a ti no te hace falta): https://www.youtube.com/watch?v=7Iy81YdGCgU

    ¿Respecto a lo demás? Alejandro tiene, verdaderamente, a la mejor madre del mundo.


    Y diré también que hay cosas que, como seres humanos que somos, se nos escapan de las manos, no estan a nuestro alcance, y no sirve de anda torturarse por ellas.

    Un beso de alguien que te quiere, te ama y que también ha llorado compartiendo tu dolor y alegría mientras leia esta entrada.

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  5. Ay cariño, estoy llorando contigo, ¡Qué rabia!
    Un abrazo.

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    1. Me acuerdo del parto de Srta Díaz... Sé que me comprendes en todo lo que te digo! Un beso enorme!

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  6. Es increible que sigan sucediendo estas cosas. El problema es que muchos profesionales valoran los resultados en los partos y no la vivencia, cuando ambos son tremendamente importantes. He vivido las 2 caras de la moneda, he atendido partos en los que no ha podido hacerse uso de la epidural pese a solicitarla la mujer y han ido rápidos, sin complicaciones, sin desgarros... pero mi sensación de "qué buen parto!" Desde luego no era la misma que la de la mujer. Cada vivencia es única, cada experiencia es personal, y tenemos que tener claro que pese a estar los 2 sanos, una mala vivencia puede hacer que el alma sufra muy a largo plazo. Y eso NO es estar bien.
    Es muy alentador descubrir relatos de mujeres que han pasado por lo mismo y su segundo parto ha sido el soñado, pero no tiene por qué ser así... soy de la idea de que un parto no "cura" otro, cada herida debe curarse de forma independiente (tal vez por eso esté inmersa en la carrera de psicología... esto que vives es tremendamente común y estáis muy abandonadas, muy ninguneadas).
    Por otro lado, como madre no quiero verme en una situación como la tuya, porque el sufrimiento que sentiría sería el mismo. Es una pena que haya mala gente, pero la hay. Y esa mala gente decide montar un bar, estudiar arquitectura, hacerse panadero matrona o ginecólgo. No es problema de la profesión, es problema de personas malas. Las ha habido, las hay y las habrá, pero es importantísimo que reclamemos, que luchemos por nuestros derechos todo lo que podamos. El no ya lo tenemos. Entiendo perfectamente que en ese momento de vulnerabilidad te sientas pequeñita y acates lo que te digan, porque... me pasa igual!! Pero afortunadamente dispones de unos años para reclamar e incluso para denunciar. Que nos entre en la cabeza de una vez que el plan de parto es un documento legal que por ley hay que respetar, basta ya de "aquí somos muy de meter mano", es como si me paran por la carretera a 180km/h y digo "señor agente yo es que soy muy de correr. Y me he bebido 3 vodkas, pero es que también soy muy de beber". Te imaginas que me responden "vaya señorita! Si es su proceder habitual, continue, buen viaje!" Un protocolo jamás está por encima de la ley. Menos el proceder habitual de un sanitario en contra de tu voluntad...
    Creo que esta herida hay que curarla. Ha pasado mucho tiempo y no remite, es difícil superar esto sola! Has pensado en alguna ayuda profesional? Cada vez hay más psicólogas perinatales que trabajan esto y sólo esto, con buenísimos resultados. Sabes que no me pillas en casa y no puedo ampliarte información, pero sé que hay una asociación española de psicología perinatal o similar. Ahí puedes buscar recursos. Lo único que te aconsejo es que si optas por una ayuda externa lo hagas con profesionales de verdad, hay mucho sacacuartos oportunista que se vende como "experto de" sin haber cursado la carrera de psicología. Es tu salud y en malas manos sólo se logra agrandar la herida.
    Por otro lado, creo que sobra decirlo... pero si decidieras (ahora, en 1 mes, tras curar esa herida, en 1 año...) poner alguna reclamación y quisieras pedir tu historial y entenderlo y rebatir el proceder, respaldándote en la evidencia científica publicada hasta el momento... sabes que me cueste las horas que me cueste echarle, le dedicamos tiempo y hacemos un buen escrito. Pero esto es secundario, lo primero eres tú. Me duele mucho leerte así. Me duele mucho leerte a ti y saber que tras tu relato hay miles de mujeres atendidas al año sin respetar su voluntad :(

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    1. ¿Qué te puedo decir salvo gracias una y otra vez? Eres la mejor, ojalá tú hubieras podido estar presente porque con nadie me hubiera sentido tan segura. Muchas gracias por ayudarme en el embarazo, en el postparto y siempre siempre siempre que lo he necesitado. Qué suerte tengo por tener una amiga como tú :)

      La verdad es que después de tanto tiempo no me había planteado la posibilidad de pedir mi informe pero... Escribir esta entrada ha sido terapéutica y me ha dado fuerzas. El viernes no tengo que trabajar y voy a ir a informarme de los pasos que tengo que dar. ¿Quién sabe? Igual hasta me llevo una sorpresa.

      Nunca había oído hablar de la psicología perinatal pero sí sigo sintiéndome así voy a ir a ver aun profesional; sé que tengo que cerrar esta herida.

      Gracias de nuevo por todo :)

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  7. Bonita mía... Me he quedado sin palabras, con el corazón un poco lastimado, llorando como si fuera yo la protagonista de esta historia y sientiendo horrores no poder estar más cerca para abrazarte mucho y muy fuerte... Siento tantísimo todo lo que has tenido que pasar... Nuestra matrona del amor habla muy bien (mejor que nadie!) y ha expresado todo como solo ella sabe, pero yo también te animo a que reclames para así curar tu herida y que te reconcilies contigo misma. Alejandro jamás podría tener una mami mejor que la que tiene :)

    un besito!

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    1. Al menos lo intento, eso sí que te lo puedo asegurar, jeje.

      Muchas gracias por parar unos minutos a leerme y a dejarme un comentario :)

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  8. Oh nena, como lo siento... Un fuerte abrazo y besos.

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  9. Hola amiga , yo tuve mis 5 hijos en parto normal y fue maravilloso,, y jamás hasta tu relato le tome el peso a la cesárea ,,,yo tenía otra visión de ella , de echo acá en mi país tu entras a una clínica privada y el 90% de las madres piden cesáreas ,, no me preguntes porque ,, porque no los se ,, se que es uno de los paises con mas índices de cesáreas ,,pero que en su mayoría no son por prescripción médica sino por opción de la madre ,, siempre veía a esas mujeres ,, que habían elegido una forma fácil de parir ,, ya que programan sus cesáreas ,, en cambio un parto normal llega no mas ,, en tu caso obviamente me diste vuelta el escenario ,, ya que tu deseabas con toda tu alma un parto normal,, ,, y lo veo tan lindo y tan grande ,,y pienso que esas ganitas quedaron truncadas por una malamatrona o quizás tenía que ser así.
    Pero tu sabes tus intenciones ( que muy pocas madres creo yo le dan el valor que tu le das) ,, y a lo mejor algún día le cuentes a Alejandro que por una malamatrona no pudiste tenerlo a el en parto normal ,, creo que ya ese solo echo es maravilloso,, no lo había escuchado nunca amiga ,, y creo que yo nunca le di el valor que tu le das ,,de echo jamás tuve ni un cuestionamiento si llegaba por Aboc a tener una cesárea ,,, realmente tu pariste con dolor amiga

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    1. Aquí también hay mujeres que prefieren cesárea, no sé porqué la verdad. En mi caso fue dura, supongo que por las expectativas que tenía de parto de mínima intervención y como se desarrolló todo.... Muchas gracias por compartir tu experiencia :)

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  10. Ay maría, lo siento tanto... Tu parto se parece muchísimo al mío, aunque no acabó en cesárea, pero fue igual. Provocado, con oxitocina a tope, muy doloroso, me repitieron la epidural, y después muy intervenido, con mucho riesgo, se llevaron al bebé sin que lo viera, estuve sola, no pude darle el pecho en cuatro días, no quería verlo... Horrible. Me queda la espinita, porque ahora ya digo espinita, no trauma como antes. Pero sigue doliendo mucho...
    No hiciste nada mal, no te culpes. A mí también me queda el alivio de que la próxima experiencia, si la hay, será mejor, el parto que nosotras deseamos...
    Un beso grande y todo el cariño del mundo. No estás sola.

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    1. Cuanto bien hace oír a personas que han pasado por situaciones parecidas! No me alegro de que tú también sufrieras, por supuesto, pero sí que me siento un poco menos sola y un poco más comprendida cuando me encuentro a alguien así. Es algo muy duro que no se entiende muy bien, creo, si no lo has vivido.

      Espero qu epoco a poco nuestras heridas vayan cicatrizando. Un abrazo enorme!

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  11. Se entiende perfectamente tu dolor. Cada persona somos un mundo y nos afectan las cosas de diferente manera, más aún en un momento tan vulnerable.

    Hay una cosa que me pregunto, se puede pedir cambio de especialista durante el parto? Supongamos que me atiende una malamatrona, podría expresar mi disconformidad y solicitar que me atienda otra distinta? Llegado el momento al final casi siempre te dejas llevar, el miedo, la ignoracia... es algo normal. Pero no estaría de más saberlo.

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    1. Pues la verdad es que no lo sé! Supongo que si estás en un hospital pequeño no haya mucha opción de cambiar de matrona... Pero desde luego es algo que no me había planteado y que, si tengo un próximo embarazo, voy a preguntar, gracias!

      Lo que sí que tengo claro es que tenemos derecho a que se respete nuestro plan de parto y también a estar informadas en todo momento. Y que la última palabra la tenemos nosotras, aunque por ello nuestra vida oi la del bebé corra peligro... Pero claro, ¿quién se arriesga a esto...?

      Gracias por la visita y por animarte a comentar!

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  12. No te imagina lo que he llorado, seguro que fue muy duro, pero tienes a un niño precioso, sano y maravillo a tu lado.
    No te sientas sola, un abrazo para los tres.
    😘😘😘

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    1. Muchas gracias preciosa, super abrazo para vosotros!

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  13. Lo primero siento mucho cómo os trataron de mal en un día tan especial en el que poder elegir cómo traer un hijo a este mundo, sin respetar nada tu persona y tratándote como a un perro. He estado llorando a lágrima tendida, qué soledad tu ahí sola sin poder tener a tu hijo en brazos y esperar hasta el día siguiente, vergonzoso lo de esta gente. Cada historia que escucho me doy cuenta de lo afortunada que fui en mi parto, acompañada de mi pareja, con balón, caminando y después de horas parto vaginal (con corte controlado) y ya no me he separado de él ni un solo día y ahora tiene 16 meses mi Mateo. Que sepas que eres la mejor madre del mundo para tu hijo Alejandro y que siendo primerizas nos dejamos llevar y confiamos de lo que nos hacen. Recuérdalo como algo bonito, ya os tenéis vuestro hijo y tu por siempre y sanos y olvidad lo malo.

    Temando un fuerte abrazo amiga.

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    1. Tienes toda la razón! Así tengo que intentar recordarlo, al final debo de pensar en que él está aquí y está bien, y eso es lo más importante.

      Sí que has sido afortunada; y qué triste es que seas una excepción!

      Muchas gracias por la visita, y por dedicar unos minutos a enviar este comentario. Siento que me está llegando TANTO cariño y tanta comprensión... Que hace sentir mejor. Gracias.

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  14. Por fin he tenido un rato para leer este post. Mira que nos lo contaste todo en su momento, pero aún así, no he podido evitar sentir tu dolor con cada paso en falso...
    No comprendo por qué apartan de esa manera al padre la verdad, está tan implicado en el parto como la madre, de verdad que no lo entiendo!! como tú dices, los protocolos son desalmados.

    Sólo quería decirte que te quiero mucho, y que pienses en el karma. Para tí, tras ese momento tan traumático, ha venido en forma de Alejandro, un niño precioso y que es un amor total. Esperemos que para malamatrona sea el despido o al menos, no llevar más partos.

    Muchos besos para los 3 <3

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  15. Qué pena, cielo... aún queda mucho que mejorar en partos respetuosos y mucha violencia obstétrica que abolir :(

    Mi parto sí fue respetado, la verdad es que soy una persona con un carácter muy fuerte que hubiera sido capaz de cualquier cosa si llegan a intentar algo contra mi voluntad.

    El plan de parto es bueno pasarlo por administración (aparte de dar copias en las visitas previas y llevar uno contigo el día del parto), para que si lo contravienen sin justificación tras haberlo recibido y aceptado se les pueda caer el pelo.

    A mí, sin embargo, una pediatra en pleno posparto me puso la nota negra sacándole a mi hijo 14 tubos de sangre e inventándose un sufrimiento fetal que no existía. En ese momento, con el susto y las hormonas, no acerté a reaccionar pero sí tengo claro que si en otro parto me la encontrara aquello acabaría como una obra de Lorca...

    Espero que tus heridas vayan sanando... porque no hay derecho a robarle el parto a una madre.

    Besos

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  16. De verdad que se me llenan los ojos de lágrimas al leer lo que pasaste, menuda "malamatrona" mas poco sensible y que falta de empatía y de todo! En fin, quédate con lo bueno, que el final (o principio) fué feliz y tienes un regalo para toda la vida.
    Yo mi parto fue muy bueno, muy respetado y todo muy natural la verdad que me quedé hasta sorprendida de lo respetuosos que fueron, no tengo ninguna queja la verdad, sólo espero que el siguiente sea igual o parecido al menos.
    Un besazo!

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  17. Madre mía que entrada... Llena de sentimiento y dolor. Me hiciste recordar lo que mi madre debió pasar conmigo y no pude parar de llorar... María, tómatelo como reto de una GRAN heroina junto a su DULCE MILAGRO lleno de amor. ¡Una herida de guerra tendrás pero una lección de vida aprendiste... ¡FUERZA! Besitos

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  18. María me has dejado con el alma temblando. No tengo palabras, ya lo has dicho tu. Solo confío en que estas cosas dejen un día de suceder y cuando nuestros peques sean padres y madres puedan disfrutar de unos partos llenos de respeto y amor.

    Un abrazo inmenso

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